BIO

Ciudad de Buenos Aires, mayo de 1982. Maestro de Enseñanza Primaria, se especializó en la Educación de Jóvenes y Adultos. Estudió dibujo y pintura en talleres de la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires. Transitó el taller de Omar Panosetti estudiando dibujo y pintura. Realizó clínica y seguimiento de obra con Andrés Labaké, y Diana Dowek.


En 2015, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires reconoció de interés cultural su proyecto de arte urbano “Frentes por la Escuela Pública”. El mismo año fue invitado por la Cancillería Argentina a dictar talleres de arte urbano en Escuelas Secundarias de México DF y participó del evento artístico “HidroArte SACMEX”.


Durante 2017 funda el espacio Malón Octubre Arte y Derechos Humanos para indagar sobre las prácticas artísticas. En este marco presenta su obra “Reverso” y “Territorios en disputa”. Malón realizó 16 presentaciones, entre acciones, muestras, y performance, en diferentes puntos del país mientras estuvo activo entre 2017 y 2019. En 2018 crea el proyecto curatorial "Sala Sublevada" en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (Ex Esma). 


En el 2018 realiza un viaje a Madrid (España) para desarrollar un proyecto de investigación poética sobre la guerra civil española, que se dio en llamar “Catenaria”. El mismo año su obra "La Nube" fue seleccionada en el Salón Nacional y exhibida en la Casa del Bicentenario. Finalizando el 2018, Ana Gallardo lo invita a realizar una presentación en el espacio “La Máquina”, donde presenta sus pinturas de gran formato.


En 2019 presenta "Horizonte Migrante" con curaduría de Diana Dowek y texto de Ana Gallardo en la Ciudad de Buenos Aires en Soler Espacio de Arte. Es invitado por Ana Gallardo a la residencia “La Verdi” en la Ciudad de México donde realiza el proyecto “Contingencia”. 


En este 2019 crea y coordina el espacio LABOR VISUAL como espacio de laboratorio de prácticas artísticas.

SU PRACTICA ARTÍSTICA

Actualmente continua explorando la tensión que originan la matriz tierra-explotación y progreso-comunidad. En particular, el horizonte en el que la devastación de la naturaleza se une con la soledad de las comunidades, aludiendo así, a la distancia temporal y espacial que atraviesan, y en la que habitan, los conflictos humanos.

Santiago entiende que la solidaridad tiene que ver con la capacidad de conspiración.En este esquema los trabajos que se construyen cooperativos pueden reconfigurar los fluyos fragmentados de empatía, logrando recapitular viejos esquemas que heredamos de comunidad, que se visibilizan en vocabularios, gestos de organismos. Es por esto que en este último tiempo su trabajo poético estuvo direccionado en la construcción de esquemas colectivos, afectivos y epidérmicos que permitan vivenciar esta realidad desde la complejidad de ser junto a otres.

El sentimiento de apatía y autorrealización individual es la herramienta con la que en este último tiempo han envenado a las expectativas sociales. En su obra intenta construir pequeños hitos donde repensarnos colectivamente, de allí su práctica artística cargada de urgencias.